Detención masiva de adeptos de Navalni

Diría un castizo que es para verlo y no creerlo. En fechas sucesivas, la policía rusa se aplica a detener por cientos masas de simpatizantes del activista Navalni, al que en su día envenenaron los servicios secretos del KGB y luego se recuperó con la intervención de los servicios médicos en Alemania. Regresado el opositor a su país de origen y a su lucha contra el sistema que quiso eliminar, acaso creyendo que el putinismo cursaba diferente, volvió a toparse con las constantes sistémicas de la dictadura roja. Error compartido con los seguidores del propio Navalni en clave obviamente especular. Ha determinado ello una traca policíaca de ingenuidad política, algo que comparece en términos tan masivos como capaces de explicar la magnitud de la represión policial tan brutalmente masiva. Putin es el KGB y el KGB es la cristalización fidelísima de la dictadura soviética.