La represión no cede en Hong Kong

El peso de la dictadura comunista de Pekín no cede en su presión totalitaria sobre el censo de la población que da vida a la que fue parte del régimen de Mao Tse Tung tras su victoria sobre las huestes del general Chan Kai Kek, apoyado en la Unión Soviética. Las constantes de su marxismo-leninsmo se resuelven con trazas históricas de continuidad modal ,e incluso estética, que la tipifican como traza propia y formal diferente en el discurso, dentro de la fronda de los totalitarismos rojos, que van desde las cepas suramericanas con las subespecies castristas de Venezuela o de la propia Nicaragua. Cabe incluso decir que allí donde quiebran las libertades de hacer, hablar o disponer, alienta, a lo ancho del mundo,  un  principio de” chino-leninismo.”