Restaurar el proyecto de Occidente, nuevo horizonte

Todo llega dentro de una razón de proporciones. A las reticencias trumpianas sobre la Unión Europea, especialmente con el aliento a la iniciativa británica del Brexit, apadrinan Donald Trump la ocurrencia del cursante Premier británico de levar anclas de la Unión Europea, con lo que de la trabazón atlántica se desprendía una vértebra de importancia capital, al apear al Reino Unido de su vertebración con el con el espacio eurocontinental. Una disociación de impulso nítidamente trumpiano. Conforme una génesis tan manifiesta y un rechazo así, venía de suyo que que del desenlace de las presidenciales estadounidenses, rebrotara un saneamiento del espíritu para Europa y el europeísmo en la sintonía del nuevo Washington de Biden.