Vísperas norteamericanas de augurio proeuropeo

Cuarenta y ocho horas antes de que los ciudadanos estadounidenses votaran en las urnas presidenciales, se hacían cálculos de extrapolación  que llevaban a concluir la victoria republicana representada por el aun presidente Trump. Su reelección supondría algo más que sólo otra hipótesis común de la continuidad en el poder de un mandatario tan poderoso como es el presidente de los Estados Unidos de América del Norte. De relevante lo tiene todo el cargo que representa; nada, que se le vuelva a votar. Si lo tendría, en cambio si habría su aquel en la carga de significados puntuales que pudiera traer consigo la reelección; por ejemplo, la de un gobernante que en su trayectoria se hubieran establecido resultados de muy significativa importancia para uno o para varios Estados. Así el caso del

Reino Unido y la sintonización con el actual Premier británico del Presidente Trump en la cuestión del Brexit, asunto en el que entrecruzaron sustantivas  cuestiones de soberanía, con repercusión manifiesta en las relaciones de Londres con la Unión Europea. De ahí el alcance de la eventual reelección de Trump con las relaciones entre Londres entre y  Washington.