Escarnio del chavismo con los mediadores

El rechazo de Maduro a las propuestas internacionales de mediación para que se aplazaran las anunciadas urnas de diciembre, ha supuesto un desaire político de mayor cuantía, especialmente para la Unión Europea, mientras que para la Oposición interna, como la representada por Lorenzo Capriles, no ha supuesto novedad alguna, puesto que ello responde a la lógica interna del cuadro totalitario en que se encuentra sumida la vida de Venezuela. Conocido como es el percal totalitario que soporta en el derruido emporio, tras de la derrota del chavismo en las últimas elecciones libres habidas en aquello que fue cúmulo de riquezas plurales, es llegada la hora en que parece
lo más razonable entender que los cambios en el país resultarán, en principal Medida de procesos exteriores, ajenos a la interna dinámica del país, acaso por la dinámica cambios que generara un relevo en la Casa Blanca tras de las urnas presidenciales del próximo noviembre. Entre tanto, el mayor interés podría recaer en lo que resulte de la descomposición casi segura del madurismo y del eventual cambio en una Casa Blanca derrotada por el Coronavirus.