La compleja salida del atolladero venezolano

La salida de una dictadura totalitaria como la que atenaza Venezuela, venido a enredarse, en su trazo, por la deriva personal del motor agente que operó, en el primer momento, como factor coadyuvante del cambio que abriera la puerta a la libertad política y al restablecimiento de las condiciones económicas y sociales que definían como acreditado destino para la emigración europea, y como generoso interlocutor de países afectados por la misma ”pandemia Venezuela económica-social” de la que aspira librarse el pueblo de Venezuela; muy en primer lugar, la nación cubana: decana con su sistema de los globales simuladores del “acierto” del marxismo-leninismo en sus diversas posturas.

Pero volviendo al inicio de esta nota, justo es considerar el fondo de complicidad que late en los ataques formulados en los ataques contra la iniciativa de José Borrell desde la UE para que la supuesta apertura del régimen chavista no acabara en un subterfugio, en una finta de simulación, en línea de las prácticas instrumentadas a través de un ex ministro de España para que la Oposición venezolana creyera que despachaba con un intermediario de Nicolás Maduro. Finalmente, justo es señalar al cabo de esta nota, la insidia oficialista de que Borrell, en su iniciativa por Venezuela, aspiraba poco menos que al logro de un medro político.