China, derrotero independiente en la dinámica de las potencias

La prohibición de vedar los accesos a las prácticas experimentales de las investigaciones biológicas de los virus, como de otros ámbitos de la naturaleza, siempre que éstas se atengan a las más estrictas exigencias de seguridad, y tenido en cuenta el demostrado culmen de riesgo que tal menester supone tiene su lógica y su sentido.

La escala de magnitudes en que se resuelve la batalla contra la Pandemia del COVID-19, que se desarrolla en China se resuelve, prácticamente, en una tensión de términos planetarios. Diríase que la cosa opera como si aconteciera un salto de escala. Dinámicas de esta resultante funcional están en el fondo de la turbulenta, inestable y crítica relación por parte del mundo chino con el resto del mundo.

Convirtiéndola en un estricto punto y aparte respecto del resto del planeta, entre otras pruebas reiteradas, sirva como ejemplo las tensiones entre la autoridad de Pekín y la Organización Mundial de la Salud. Tampoco hay que perder de vista el profundo alcance económico de los procesos globales en los tráficos mercantiles de fármacos y e vacunas.