Una inquietante sugerencia política desde Donald Trump

Lo apenas esbozado como posibilidad por Donald Trump, de retrasar la fecha de las elecciones presidenciales, establecidas para el día 3 de Noviembre, basta para entender tanto cómo se encuentra su estado anímico al respecto, de una parte, y de otra, para considerar cual pueda ser el rango de probabilidades que concurren sobre la
continuidad política en la Casa Blanca de ahora mismo. La hipótesis del aplazamiento de la consulta, sugerido por el actual mandatario, más allá de su factibilidad efectiva, es todo un factor que de por sí establece la evidencia de que las probabilidades de elección del presidente en curso han mermado por el juego de una diversidad de factores, que son ,en su complejidad, variablemente asumidos por sus opuestos en las urnas electorales.

Si incuestionablemente distinto de los caracteres, modos y talantes políticos “normales”, al uso, las maneras de Donald Trump, cabe entender que toda alternativa salida de las urnas del 3 de noviembre, será poco menos que incuestionablemente distinta de lo que con el presidenteodavía, ha sido hasta ahora con Donald Trump. Lo propio de éste es un modo de ser y de hacer. Por eso lo que viene a plantearse, en caso eventual cambio,
sería una hipótesis de discontinuidad.