El neoislamismo del Presidente turco incluye Andalucía

La islamización de la catedral cristiana de Santa Sofía en la capital turca de Constantinopla, decidida por el presidente Recip Erdogan, no sólo ha sido un hecho consolidante de la amortización de la figura histórica clave de Ataturk , fundador de la Turquía moderna, sino también la instalación plenaria de una óptica política desavenida con la configuración laicista de los tiempos que corren en el entero mundo occidental, al que la Turquía de Erdogan pretendió integrarse, tanto por vía del Mercado Común como por el cauce de la OTAN.

Cabe pensar, por tanto, que la involución islamista significa un cambio estructural que afecta a Europa como conjunto geopolítico, por cambio turco en si mismo y por el relevante cambio que supone su sintonización estratégica con Rusia, comenzada por su alianza en la eternizada guerra civil en que se encuentra sumida la Siria de los Asad: aliada, a su vez, de la República Islámica de Irán, nexo funcional del Este europeo con las críticas tensiones del Golfo Pérsico; de este modo, la nueva realidad turca resultante de la política islamista del presidente Recip Erdogan cambia en términos funcionales la realidad geopolítica del Mediterráneo oriental, y también en lo religioso el neoislamismo turco envuelve una propuesta de revisión del pasado histórico de Andalucía. Puesto el turco Recip Erdogan a cambiar pasado propio y ajeno, así las cosas, cualquier día atribuye a Turquía la victoria de Lepanto.