Maduro se estrella contra el Banco de Inglaterra

Era  quizá lo que menos podía esperar el hombre del Palacio caraqueño de Miraflores, residencia oficial del autonombrado presidente de la República de Venezuela, luego de la derrota sufrida por más de dos tercios de la Asamblea Nacional, en las últimas elecciones  libres celebradas en el país. Preciso es decirlo una vez más.  hizo Maduro hizo caso omiso de la obligación de consultar su estatus presidencial de la Asamblea. En lugar de ello se autoproclamó Jefe del Estado y creó otra Cámara, la Asamblea Conatituyente, poniendo en su presidencia al segundo hombre del régimen; estableciéndose así el presente estatus dictatorial en el país. Un régimen contra derecho cuya condición de ilegitimidad corresponde a la totalidad de sus actuaciones y al entero conjunto de las decisiones en sus actos administrativos y los bienes de titularidad pública administrados.

En este contexto, como no podía ser de otro modo, se ha producido el choque de Nicolás Maduro, presidente autoproclamado, con el Banco depositario de los miles de millones de dólares  constitutivo de la entidad bancaria el Banco de Inglaterra. Fuente que ¡dispone de la capacidad bastante para atender el recurso a sus fondos de Juan Guaidó, Presidente provisional de Venezuela, desde su condición de Presidente Electo de la Asamblea Nacional, al margen y frente a la situación de  hecho resumida en Nicolás Maduro, el choque bancario sufrido por éste, internacionalmente, pesa tanto, se traduce en un cambio de régimen de hecho representado por el dictador Nicolás Maduro.

Sobre el papel representado por la legalidad activada bancariamente, el choque resultante representa tanto como una caída de la dictadura sobrevenida con la caída del chavismo. La fractura política parece incuestionable.