Europa reacciona al frío político de Donald Trump con Juan Guaidó

La sanción de la Unión Europea a ocho dirigentes del chavismo venezolano, sumada a la de otros tantos activistas de la misma condición y pelaje en el contexto de la misma dictadura, son hechos que cabe entender como respuesta al cambio de actitud y posición de La Administración estadounidense frente a quien, como Juan Guaidó, representa a la mayoría venezolana vencedora que ganó en las últimas elecciones celebradas en el país, derrotando al Gobierno presidido por Nicolás Maduro. Quien se negó a reconocer los resultados y a convocar la celebración de un referéndum revocatorio de su jefatura del Estado, tal como le obligaba la legalidad constitucional, por la contundencia - superior a los dos tercios - de la victoria opositora.

La retirada por el Gobierno estadounidense del apoyo que en principio le concedió el Gobierno de Washington a Guaidó como representante de la mayoría vencedora en las urnas, también a contrapelo del apoyo de 50 Gobiernos, ha forzado la reacción de la UE, en un reflejo de clara disidencia con la estela diplomática de Washington. Ciertamente esto no es un regalo del Viejo Continente a la Casa Blanca para las elecciones en el próximo mes de Noviembre.