Riesgo global con la explotación política de la pandemia vírica

La absoluta globalización de las consecuencias propias de la pandemia del Coronavirus, comporta una generalización su vez idéntica de los tráficos políticos generados desde la misma. En la totalidad de ello concurre, social y políticamente, un contenido políticamente susceptible de ser manejado en uno u otro sentido en el ámbito de las respectivas responsabilidades en que hayan podido incurrir los correspondientes Gobiernos, especialmente en términos de prevención o en capacidad de respuesta. Este riesgo global es la gran cuestión añadida al desafío pandémico del Coronavirus.

Pero no acaba ahí, en este tiempo actual del manejo político del virus los Gobiernos, al decidir en sus respectivos ámbitos respuestas al impacto de la pandemia. El inicio de la explotación política de la misma corresponde a a la entrada en esta historia de Tedros Adhanom, un africano director de la OMS (Organización Mundial De la Salud), al validar la probidad del sesgo chino sobre la eclosión primera del Coronavirus19 en su territorio con un toque incorrecto sobre las particularidades de su inicial proyección hacia lo después sobrevenido en el resto del mundo. Los paños calientes luego aplicados, tanto por la inexactitud inicial por China como por parte de la OMS, queda poco menos en poco comparado con lo que sido luego el trapicheo y los errores de Gobiernos y políticos a lo ancho del mundo, para enmascarar responsabilidades por imprevisión en unos casos, o para demostrar, como el presidente Trump algo más que ribetes de un no saber gravemente tocado de inconveniencia en la proximidad cierta de elecciones de Noviembre. Las pandemias distribuyen sus costes y sus daños con prolijidad imprevisibles.