Reactivado el terrorismo yihadista en el Sahel

Estaba bien claro que la permanencia de fuerzas militares españolas en Iraq y Afganistán era muy ociosa en términos de congruencia geográfica nacional para nuestra propia defensa, puesto que es por el tercio norteafricano el espacio dónde discurre la acción terrorista de de Al Qaeda, cuyo jefe militar en la zona, un argelino que acaba de ser abatido por militares franceses, un tal Abdel Malik, era responsable de una balance de 5000 muertes en el espacio que abarcan  Mali, Niger y Burkina Faso, en el curso de su última campaña como responsable de Al Qaeda.

La reactivación del terrorismo yihadista en la franja subsahariana, con un margen de actividad cinco veces superior al del año pasado, cabe verlo como dato de especifica determinación del referido repliegue de nuestra presencia militar en Asia, además de obvia coherencia con la compartida alineación geopolítica africana de nuestros vecinos transpirenáicos. Algo que, ciertamente, no es cosa de ahora. La reactivación del terrorismo en el Sahel retrotrae la evocación de la solidaridad franco-española en Africa.