Salto a Europa del conflicto racial interamericano

Con presencia mayoritaria en grandes ciudades de Europa, la muy alevosa muerte de George Floyd, un afroamericano, bajo la rodilla estrangulado de un policía ex compañero suyo de trabajo, viene en parte a reproducir los pasados conflictos raciales en el seno de la vida estadounidense, bien que en esta reedición de ahora, el eco europeo del conflicto racial norteamericano, añade un componente que no se explica por una plena identidad sintónica de sentimiento en la dinámica de masas, sino en una generalizada aversión en Europa al talante del presidente Trump. Aversión emparentada con el voto adverso al actual titular de la Casa Blanca.

En este sentido, cabe decir que esta resonancia europea de la alevosa muerte de George Floyd, cabe estimarla como adverso signo para Trump en las urnas presidenciales del próximo mes de Noviembre, desde la estimación prejuicios, no del todo injusta, de la oposición demócrata, en el sentido de que el muy lamentable episodio racista habría sido impensable sin las condiciones generales creadas cor la gestión de este Gobierno Republicano.