El palmetazo francés al gobierno holandés

En régimen poco menos  de peras a cuarto, el ministro francés de Economía Bruno Le Maire, le ha puesto los puntos sobre las íes a Mark Rutte, Primer Ministro de Holanda y sus allegados del nordeste  en el debate de las Europas sobre los flujos del fondo precisos para remediar el quebranto causado por la pandemia del virus en el en el crucial capítulo galo e hispano-italiano. Ha sido lo insolente del tono que empleó el político holandés, suscrito por la esquina centro-norte de de la U.E. el factor determinante del énfasis de réplica del Gobierno galo en la Conferencia de Prensa correspondiente.

Esta puntualísima y severa admonición francesa, además de lo oportuno de su impacto contra lo discordante, cabe entenderlo también como paso inicial por el camino de una vigorización en el relanzamiento de la UE, como respuesta, más que sólo políticamente oportuna, históricamente necesaria para la mejor defensa de sus intereses económicos y de sus valores históricos.