China, embestida por el rebote económico de la pandemia

El rebote metropolitano en Pekín del impacto planetario de la pandemia generada por el Coronavirus, gestada en China, ha repercutido como factor principal en el arranque pekinés del curso político nacional, como condicionante primero de los gastos de Defensa, cuyos porcentajes en términos de Producto Nacional reduce sensiblemente, al tiempo que explica la determinaciones normativas tan elocuentes como la prohibición del consumo de animales salvajes, puesto que la explicación mas que sólo oficiosa del origen de la pandemia del Coronavirus lo sitúa en un mamífero silvestre portador el virus de marras.

Pero la relevancia de la actualidad política china va más allá de la responsabilidad vírica. Está en el hecho de que por primera vez se ha referido Pekín a las manifestaciones de protesta entre los hongkoneses por el deterioro de sus libertades históricas durante el tiempo que la plaza fue colonia dependiente del Imperio Británico. Y lo ha hecho en términos reactivos: de significación bastante, suficiente para entender que Norteamérica, desde sus tirantes con Pekín, pueda tener una reacción no estrictamente verbal. Esperemos que no llegue el agua del asunto al río de la sangre.