La alternancia climática bloquea una estrategia antivírica planetaria

Esa alternancia climática que traen los hemisferios, turnando las estaciones, los fríos y las calores, cuando la invasión vírica deja cinco millones de casos en el mundo, según el último balance global, como diseño de hipoteca perpetua sobre el mañana planetario. Pero las  cosas no son enteramente así en la medida que el progreso técnico de una parte y, de otra, la evolución de la economía, el cambio de costumbres determinan que el nivel de impacto de la pandemia dependa menos cada vez de las variables geográficas, especialmente en lo que corresponde a la economía del turismo. Junto a lo apuntado hasta aquí, es pertinente señalar que a todo proceso de significación planetaria, como  las pandemias, le corresponde, por definición, la complejidad escalar, propia de su enfática condición de máximos.