Comienza el cambio en Venezuela

Fuera quizá lo más propio decir que a estas horas, todavía, es el prólogo del cambio mismo, pues lo aún actuado ha sido en el marco geopolítico de la cuestión, por la entrada en escena de algo más que la sombra del arbitraje regional estadounidense, ejercido desde la Secretaría de Estado con la interlocución internacional del Gobierno de Noruega y la institucionalizada danza de socialistas de variado postín, como el ex presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero, en el pilotaje de la interlocución de Maduro con sus adversarios políticos a lo largo de varios años.

Incluye este prólogo del cambio venezolano la suspensión de las cargas penales impuestas al propio Maduro y a sus principales colaboradores la dictadura bolivariana. Y, junto a ello la definición de las condiciones institucionales con las que debe vertebrarse el cambio de Venezuela de la dictadura bolivariana a la que la había conducido Maduro desde su absoluta derrota parlamentaria en las últimas elecciones libres.

Las condiciones del cambio impuestas por Estados Unidos componen una transición negociada y conducida por un Consejo de Estado previo a la celebración de elecciones presidenciales libres y justas, con la no comparecencia de Nicolás Maduro como candidato, que se convocarán en un plazo elástico, entre seis meses y un año; en las que tampoco estará Juan Guaidó, el “Presidente Encargado. “Comicios - se dice- que serán Libres y justos”. Tras de ellos serán levantadas las sanciones económicas.

Y para el pueblo venezolano habrá acabado pesadilla.