La pandemia vírica genera renta ecuménica

Desde Pekín, el Presidente Xi ha llamado a su igual norteamericano, Donald Trump, para ofrecerle que China y EEUU operen conjuntamente contra el Cornavirus, desde la premisa de que el confinamiento es tanto la protección de los ciudadanos como lograr la vía inmunitaria, los sistemas de lucha contra el coronavirus; pues todavía es una incógnita  el camino a seguir para llegar a la sede vital del virus.

La ruta válida pasa por reducir los contagios en la primera fase de la cosa, lograda con el confinamiento; por extender los test de diagnóstico y así,  lo antes posible, detectar las los nuevos casos e investigar las soluciones correspondientes en el orden de los tratamientos terapéuticos, obviando así los riesgos de que los casos leves se compliquen y agraven. Y en parejo orden de consideraciones, a más largo plazo, se pueda llegar así a desarrollar vacunas frente a los coranovirus, conforme informa Juliá Blanco, del Instituto de Investigación  Irsi Caixa, en una glosa del sistema a seguir aplicado por Singapur.

El marco ideológico de esta muy oportuna divulgación, cabe entender que merece subrayarse también desde la óptica paralela de las lentes políticas.