La cesión de Perpiñan a Puigdemont. Una injerencia francesa

Tanto por la condición penal del personaje fugado de España, tras de su responsabilidad en el golpe de Estado, como por daños subsiguientemente causados con la agresión mitinera de Perpiñan contra el patrimonio político de la Sociedad Civil Catalana, la injerencia del presidente galo, comporta una lesión poco menos que imborrable en las relaciones franco-españolas. Habida cuenta lo que históricamente ha supuesto en nuestra crónica de compartida pertenencia nacional al conjunto de la Unión Europea, conforme parámetros institucionales y voluntad de libre y compartido destino, sin precedentes en el fondo de la Memoria Occidental. Y hablando de memoria, difícil será olvidar la tan sucia faena del gabachin que preside Francia.