“La Memoria Histórica”, el coronavirus político hispanoamericano

No ha sido una ocurrencia de Pedro Sánchez eso de devaluar a Juan Guaidó, presidente virtual de Venezuela, por serlo de la mayoría de la Asamblea Nacional vencedora – con mayoría superior a dos tercios – en las últimas elecciones libres de Venezuela; no ha sido, digo, una ocurrencia del Presidente del Gobierno de España, sino resultado de una infección política del “coronavirus” doctrinal resultante del sostenido discurso del que en su día también fue Presidente de ese mismo Consejo de Ministros español, con su insistida revelación de la Memoria Histórica en el Siglo XX de la patria española. Una categoría conceptual que, a estas alturas de la tragedia en que está sumido el pueblo venezolano, deviene en manantiales de reproches de ida y vuelta, agigantados en complejidad por la sobrevenida integración de España en la Unión Europea.

Este último componente del cambio histórico ha sido la base del asunto del paso por Madrid de la Vicepresidenta de Nicolás Maduro, titular del Palacio de Miraflores y responsable de las miserias y tragedias en que se encuentran sumidos los venezolanos. Siempre bienquisto y defendido por el relator de la Memoria Histórica: generador del corona virus que perturba el entronque europeo de Hispanoamérica.