Cruzados del separatismo desde ignorancias noreuropeas

Un tal Cilevics, diputado de la hiperbórea Letonia, que con Estonia y Lituania estuvo anexionada por Rusia, según referían los textos de Geografía en mi remota memoria escolar: llevado a medias por la inercia de su pasado nacional y a medias también por la ignorancia del pasado europeo, envueltas ambas cosas en una visceral antipatía a la nación española, reaparece ahora enrolado en la apología del separatismo catalán luego de haberlo estado en su tiempo con la del separatismo vasco, abanderado entonces, primordialmente, por el terrorismo etarra, exudación criminal del mismo anexionador Impulso ruso que había deglutido la soberanía de su amada Letonia, junto a la de Estonia y Lituania.

Que el diputado Cilevics venga ahora al empeño de redimir penalmente a los separatistas catalanes procesados luego de haber hecho otro tanto, en su día con los terroristas etarras, supone un problema que amenaza lidiarse en el foro de las instituciones comunitarias, exige de los medios españoles, políticos y jurídicos las actuaciones correspondientes y en los tiempos oportunos.