Yuxtaposición sanitaria sobre la intrarrelación global

El impacto del Coronavirus desde su biofluidez a caballo de la densa interrelación de los sistemas globales de contacto entre los Estados, a nivel necesariamente planetario, ha venido a crear en brevísimo plazo una trama de inapelables repercusiones sistémicas capaces de perturbar dinámicas generales de toda condición, tenidas poco menos que como inapelable igual que la propia Ley de la Gravedad.

El fenómeno del Coronavirus responde a idénticas dinámicas que la de todas las pestes que se han abatido sobre las espaldas de la Humanidad desde que ésta se extendió sobre la faz de la Tierra, aunque el ritmo y la velocidad de su difusión fueran tan enormemente distintas a como lo puede ser la velocidad a que cabalgan las comunicaciones de hora mismo empleadas por el hombre, desde su inicio en la Naturaleza, por las alas del murciélago o por las patas del pangolino.

En todo caso, el Coronavirus es un riesgo infeccioso como el de siempre. Lo novedoso estriba en su medio de transporte.