Lógica española ante la posición comercial norteamericana

Mediante un aviso sin precedentes, dentro de un contexto también tocado de lo mismo, mediante un aviso expreso se acaba de registrar en el contexto más reciente de las relaciones entre Madrid y Washington, sobre la correlación existente entre la tónica de las relaciones comerciales y las condiciones de cooperación militar; aunque también, de forma no menos patente y lógica, con los rangos sintónicos o distónicos en política exterior entre las partes.

Tan claro como que no pueden coexistir relaciones comerciales signadas por la espereza con prestaciones de colaboración militar en el orden de la defensa, tampoco concuerdan las disonancias en política exterior con lo que demandan los nexos de coherencia interna entre amigos y aliados.

En el curso de muy pocos días se ha producido el plante y desaire diplomático español a Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, reconocido por más de 50 naciones como el legítimo Jefe de aquel Estado. Y de seguido, muy pocos días después, acaece la presentación de Guaidó en el Senado norteamericano por el Presidente Trump.

Todo lo cual viene a significar que la “lógica española” queda devaluada, empobrecida, por e la empobrecida, por el lastre de un becario histórico del chavismo con asiento en La Moncloa.