Guaidó: una audiencia como punto cardinal

El hecho de que se solaparan la acogida a Juan Guaidó en la Casa Blanca con la victoria conservadora en el Senado frente al pretendido Impeachment por los demócratas contra el presidente Donald Trump, es suceso del mayor calado en la política nacional de Venezuela y para el inmediato acontecer del propio nexo español con el mundo iberoamericano y, si se quiere, para la sola relación bilateral entre Madrid y Washington.

El tema corresponde al orden de asuntos que suelen agavillarse bajo la rúbrica o denominación de “ piedras de toque”, por su sentido y valor exponencial. Cuando Guaidó acaba de venir a Madrid no le fue dado que el Presidente del Gobierno le recibiera, y menos todavía que lo hiciera alguno de sus vicepresidentes, especialmente Iglesias, por la subrepticia condición de “becario del chavismo” que cupo, digamos, adornarle.

Por todo ello, he dado en titular de esta manera la nota que merece la audiencia que le ha concedido el presidente norteamericano a quien representa la mayoría democrática que derrotó, de forma abrumadora en las últimas urnas libres habidas en Venezuela, al dictador Nicolás Maduro.