Problema sistémico en la relación hispano-venezolana

No pertenecen al común de nuestra relación exterior las que corresponden al mundo hispánico. Son otra cosa, responden a una identidad compartida. Así de elemental y sencillo. Por eso los aciertos en ellas son de obvia y lógica congruencia, mientras que los errores, siempre, comparecen y resultan como de gravedad máxima.

A este rango corresponde el error cometido, según parece, en el caso de la dictadura comunista venezolana en los dos tiempos: el de la entrada en el actual Gobierno con, rango vicepresidencial, de un personaje sintónico con la dictadura comunista de Nicolás Maduro, sancionada por la Unión Europea y vedada en sus componentes a entrar en su espacio, en el que los españoles estamos.

Por ello se ha creado el problema por, la presencia en Madrid de la segunda de Caracas – teóricamente camino de Qatar – entrevistándose con un ministro español. Problema, especialmente, porque en España se encuentra de visita el Presidente de la Asamblea Nacional venezolana, representación que soporta el consenso desde el que que comparece como Presidente fáctico y práctico de Venezuela.

La fuerza política que representa Guaidó define la victoria electoral en las últimas elecciones. Un suceso político tan robusto que obligó a Nicolás Maduro a que sometiera su Presidencia a referéndum. Cosa que no hizo, dando un Golpe de Estado y creando la Asamblea Constituyente, de su dictadura … Ese es el problema sistémico que envuelve la presencia en España de Guaidó y en el que parece haberse traspapelado el Equipo de Sánchez