Diplomacia fértil para la paz en Libia

Se temió también esta vez que se volviera a fallar en el intento de la diplomacia internacional para desactivar la guerra civil en que se encuentra sumida la fracción centro-oriental norteafricana, el espacio líbico, desde el desplome del régimen gadafiano, antes incluso de la muerte del Coronel, por las inercias de la Guerra del Sahel, el tirón del petróleo, el calentamiento regional por el desplome egipcio del legado de Nasser y la ruina sistémica de la llamada “Primavera Árabe”, cuyo epílogo todavía inextinto es la guerra Civil en Siria, junto las brasas de la Crisis del Golfo y el recalentamiento irano-iraquí…, componiendo ello con el adobo trumpiano de torpezas por el Oriente Próximo y Medio, un relato geopolítico que aporta a lo resuelto por la gestión alemana en torno al conflicto de Libia calidades muy ciertas de oportunidad histórica, especialmente para la seguridad de Europa, ya que en la muy quemante herencia del coronel Gadafi converge una colisión franco-italiana de Intereses históricos y políticos en el Mediterráneo centro-oriental.