Réplica norteamericana al ataque iraní contra su embajada en Iraq

La muerte del general Soleimani, jefe de las Fuerzas Especiales iraníes, junto a su segundo, responsables de los efectivos chiíes en Iraq, que horas antes habían atacado la sede de la embajada norteamericana en Bagdad, componen el cuadro de una situación político-militar americano-iraní rayana en el estado de guerra. La base de proporcionalidad existente entre el ataque a la embajada a la legación estadounidense y la respuesta misilística de la parte americana, no acaba por desaparecer plenamente si se advierte el nivel de tensión sistémica en que se han resuelto las relaciones entre Washington y Teherán desde el momento mismo en que se instalaron las relaciones entre las dos partes al decidir Donald Trump la retirada del Acuerdo occidental con la República Islámica de Irán. Y también, por el contexto de progresiva tensión acumulada en el Golfo Pérsico.

Pero, en cualquier caso, tanto importa, de hora en adelante, reparar en las causas que han concurrido en la llegada a esta situación, como en los efectos que este ahora puede tener en el inmediato futuro, desde lo que concierne al precio del petróleo,a lo que toca a los no menos sombríos horizontes a los que se asoma lo que resta de paz en el mundo.