La animadversión europea de Trump

Era lo que le faltaba al presidente de Estados Unidos en sus reticencias con Europa, a propósito de los gastos en defensa dentro de la OTAN y en el contexto de los comezones que le produce el mundo iberomericano. La barrida en pelo que Boris Jonhson le ha regalado a su contrincante en las urnas del jueves, ha sido ocasión pintiparada a la hora de reiterar y mostrar una vez más sus fobias y sus filias al respecto, pues, además, ha sido ello, el trance electoral británico, novedad política refrescante y en cierto modo compensadora del inicio del Impeachment, potencialmente incoado con el voto del Congreso. Ningún otro suceso en el mundo de la Alianza Atlántica podría complacerle de más puntual manera que la contundente victoria de su patrocinado inglés, tan rubicundo además como él mismo. Sin embargo a quienes apostamos por la causa europea, lo sucedido con las urnas británicas del jueves, no nos ha hecho gracia alguna.