Trump no estaba en Londres para bromas

El presidente norteamericano, al cabo del Pleno atlántico por el 70 aniversario de la Otan, no se sentía ni para risas ni tampoco para bromas de ningún género, es de suponer, cuando decidió dar el portazo y poner punto final a su visita a la capital británica y volver a Washington. Advertido, es de suponer, cómo Nancy Pelosi, desde la Presidencia de la Cámara de Representantes, había pedido y obtenido del Comité Justicia de este órgano parlamentario del Poder Legislativo Estadounidense que preparase la acusación formal contra el Jefe del Estado y del Gobierno de los EEUU.

La mitad de los estadounidenses entiende que Donald Trump debe ser procesado y sólo el 43 por ciento estima lo contrario; es decir, se opone. Esta es la lectura y estimación de lo que sería la respuesta del electorado en la consulta sobre la Casa Blanca, si el Impeachament incoado sale adelante. Donald Trump sería el tercer presidente sometido a este rango procesal, luego de que lo fueran Bill Clinton y Richard Nixon. Advertido el dato de que en el Senado son los republicanos quienes disponen de la mayoría, significa ello que la permanencia o el relevo en la Casa Blanca sólo será determinado en las urnas, por los electores, no por los elegidos para las respectivas Cámaras; es decir, para la de Representantes, que decide sobre el Impeachment o juicio parlamentario del Presidente, y el Senado, que vota y concluye lo propuesto por la primera.

En todo caso, el Impeachment opera como referencia para lo que decidan los electores: órgano capital y alma del sistema democrático.