Iraq e Irán, conflictos convergentes

Unidos por una convergencia parcial en el chiísmo, además de por sendos episodios de violencia callejera, con balances de mucha sangre derramada y mucho petróleo compartido, es el de Iraq ahora el que dispone del turno de actualidad informativa, tras la caída de su Gobierno por los desórdenes callejeros con un balance de 36 muertes y 15.000 heridos, al cabo de las protestas ocasionadas por el fallo o de los servicios públicos y el fracaso caótico y generalizado del Estado.

Ha sido, empero, en la localidad de Nayaf dónde las turbas prendieron fuego a la sede del Consulado iraní, ritualizando con ese desmán el nexo de fondo entre los graves desórdenes irano-iraquíes, con su compartido y ocasional trasfondo en el chiísmo, pues el Islam es sensiblemente mayoritario en el más occidental de los dos Estados. Pero este señalar asimismo que tanto en un como en el otro ha tenido en la Historia reciente su parte activa la mano estadounidense: en Iraq, la de un presidente Bush H, y en la de la República Islámica de Irán, al retirarse Donald Trump del  Acuerdo Nuclear, desatando con ello los sabidos y desastroso efectos.