OTAN: Crisis de identidad en su 70 aniversario

Muertos por decenas y heridos por centenares, el balance de los disturbios en Iraq remeda e incluso supera el balance de la represión iraní de las protestas por el disparo del precio del fuel, con el que el Gobierno del presidente Rohani busca remediar los estragos que causan las sanciones internacionales ocasionadas por el regreso persa a la fabricación de carga para proyectiles nucleares.

Así se encrespa el binomio islámico de iraquíes y suníes, afectados por la huella norteamericana en el Próximo Oriente, antes y después de la impronta de Donald Trump en la región; es decir, tras la guerra contra Sadam Hussein y luego de la colisión política con la República Islámica, con la defección americana del Acuerdo Nuclear por el actual Gobierno republicano.

Junto a ello, y como pieza de vertebración y enganche entre el escenario de Oriente Medio y el Euroatlántico, también el concurso de Donald Trump con la enervación negativa por parte de éste en la llegada de la OTAN a su 70 Aniversario. Compone este dato un marco de reflexión sobre el sentido histórico que representa a estas alturas la Alianza Atlántica; y ello, muy especialmente, por el abrupto proceder del susodicho. A partir de lo mismo, parece cobrar especial sentido la reducción funcional de la OTAN misma, al limitarla, como el presidente Macron dice, a instrumento contra el terrorismo islámico. ¿Expresa ello una crisis de identidad? Veremos que acaba pasando en el Sahel.