Metástasis irano-iraquí

A tan propicios precedentes como la entera inestabilidad cursante en Iraq, sólo faltaba a ésta, la ola de protesta cursante en Irán contra la subida del precio de la gasolina decidida en Teherán por el Gobierno de Rohani; protesta reprimida con gran furor por la Guardia Revolucionaria, resuelta en decenas de muertes y varios centenares de detenidos. Toda una secuencia originada por la brutal elevación del precio del combustible con la que el Estado busca hacer frente al castigo que le ha sido impuesto, internacionalmente, por su vuelta a la fabricación de carga atómica para las armas nucleares.

Sólo faltaba al maltrecho orden en que se veía el vecino Iraq tras la debacle política sobrevenida con la guerra impuesta por los EE.UU. el contagio del caos iraní por el precio de la gasolina, además del tenso coexistir de chiíes y suníes compartiendo una frontera que arbitró los destinos de dos Estados geopolíticamente diferenciados. A todo ello sólo faltaba esta metástasis sobre Iraq de la convulsión política iraní, de esta subversiva plaga de violencia de masas contestatarias igual por Asia que por las Américas. signadas estas últimas en Chile y en Colombia.

Parece como si la geopolítica del planeta se hubiera escapado de sus correspondientes guiones. Ayudándose, a lo que parece, del concurso operativo del cuestionado orate de la Casa Blanca. Al que no cabe ignorar tampoco en esta Cumbre del Clima que comienza en Madrid.