El voy y vengo de Trump por Oriente Próximo

Al nuevo regreso de Donald Trump con sus tropas a Siria, en pos de las huestes del Isis islámico, y para cerrarles el paso a las del turco Erdogan dentro de ese mismo escenario, quizás faltase sólo, como subsiguiente paso de la política estadounidense en Oriente Medio, un regreso a Iraq, aunque sólo fuera para restablecer el orden en el caos al que se ha llegado allí y, al paso, acercarse a la raya de la frontera iraní para enviarle un saludo al presidente Rohani.

Hasta dónde este volver marcha atrás sobre los propios pasos en tan breve tiempo, supone  fluidez táctica para ajustarse a imprevistas circunstancias; pero si, contrariamente, todas y cada una de las sobrevenidas realidades no pudieron ser de otra forma, de puro cantadas, es muy razonable entender que el hombre de la Casa Blanca discurra por una tesitura preelectoral comprometida, tras de las últimas revelaciones del propio Embajador de Estados Unidos en Kiev respecto presiones informativas cerca de la autoridad ucraniana sobre actividades indebidas del demócrata Biden. El fantasma de un Impeachment puede estarse perfilando en el horizonte de esta Casa Blanca.