Rotundo fracaso internacional en Europa de la trama separatista

El debido y justo respeto del Parlamento Europeo a la soberanía española ha dado al traste con la pretensión separatista de inmiscuirse en nuestros asuntos patrios, resumidos en este caso en la coraza comunitaria de este Parlamento, que asiste a España, como a todos y cada uno de los Estados miembros de la UE, ordenados jurídicamente conforme las reglas democráticas y el Derecho de Gentes.

Sólo la hibridación totalitaria, que cursa en la muy revuelta amalgama de especímenes cursantes en estas lamentables noches catalanas, alzadas en pie de guerra frente a las abnegadas Fuerzas de Orden Público, explica el disparate y la ignorancia que anidan en la muy ridícula pretensión de que el Parlamento Europeo diera curso a la disparatada ocurrencia de la hidra separatista del catalanismo, genética e históricamente emparentada con el abertzalismo vasco de los Arana.

Pero justo es también, y necesario, advertir que el episodio del muy obvio rechazo del Parlamento Europeo, acontece en el contexto de un síndrome de inducción y aliento muy plural, dado que tiene asiento desde la mano rusa a la torpe insidia trumpiana.