Rusia releva a USA arbitralmente en la guerra interna de Siria

El repliegue norteamericano ante el eternizado conflicto sirio ha traído, como inmediato efecto, el arbitraje ruso de la contienda. El sobrevenido vacío, derivado de tan imprevista decisión, ha dado paso a que Recip Erdogan, presidente turco, se precipitara a cruzar la frontera del vecino Asad con su entera liturgia de guerra – tropa y aviones – en busca de combatientes kurdos en ese conflicto bélico por atribuir a éstos responsabilidades terroristas en suelo turco. .

Es muy grave cosa incurrir, una y otra vez en frivolidad, en cuestiones de política internacional, especialmente cuando se trata de materias con significaciones geopolíticas. Y resulta obvio hasta dónde pueden llegar las que corresponden a la histórica obsesión rusa por instalarse en paralelos que corresponden a las “aguas calientes” en los entornos de imperios, potencias y toda suerte, de materias y poderes. Eso de las “aguas calientes” conviene no perderlo de vista cuando se trata, es de insistir en ello, en ámbitos geopolíticos compartidos con los rusos.

El Oriente Próximo, en todo este orden de consideraciones y en los más diversos contextos, es un contexto de referencia primordial, al que corresponden, junto a otros muchos temarios estas notas de ahora sobre el patinazo trumpiano de ahora, al igual, tal como fueron, por ejemplo, la retirada del Acuerdo Nuclear con Irán y otras defecciones internacionales de colosal cuantía como la que afectó al Acuerdo sobre el Clima.