La “tramposa” neurosis antieuropea

El bifronte castigo a Europa de Donald Trump, por las represalias a la industria aeronáutica propia y por el visto bueno a Turquía para el castigo a los kurdos, combatientes en la inacabada guerra civil de de los sirios, en la que EE.UU compartió alianza frente al yihadismo del 11 S terrorista contra Nueva York y Washington. Ello implica riesgos de gran calado para Europa, porque Turquía soltará a los islamistas de sus cárceles que fluirán luego hacia la UE; de la que algunos de ellos proceden.

Pero no es sólo Europa el único objeto de “victimación” de la incapacidad que ese hombre de la Casa Blanca reitera en un alarmante relato de temas.  La neurosis antieuropea, obviamente, no es una más para nosotros los europeos. Otro tanto ocurrirá con quienes carguen con otros desafueros y torpezas de escala mayor, proporcionales al rango de poder que a Estados Unidos  corresponde. Para ventura de todos nuestros contemporáneos, la gran democracia estadounidense dispone de resortes de autodepuracIón,como el Impeachment, para evitar que torpes de excesivamente mayor cuantía no duren más de lo debido.

Europa y  Estados Unidos se lo merecen.