Brexit y Comunidad Atlántica

U.S. President Donald Trump shakes hands with British Foreign Secretary Boris Johnson (L) as they take part in a session on reforming the United Nations at U.N. Headquarters in New York, U.S., September 18, 2017. REUTERS/Kevin Lamarque - RC1B969FCF70 |

No parecen sostenerse los cálculos de probabilidad de Boris Johnson en su desafío a la Reina forzando su propia dimisión como Premier o, de forma alternativa, convoque Elecciones Generales sin reparar en la referencia al endoso y aliento de Donald Trump a su apuesta por un Brexit a todo trance, sin reparar en daños o perjuicios para el estatus de paz cursante en el archipiélago, especialmente con los irlandeses. Y todo, en lo que concierne al deseo del hombre de la Casa Blanca, al aire de una Unión Europea perniquebrada por la deserción británica.

El impacto de Trump con sus prejuicios en política exterior, especialmente en lo que concierne a la comunidad atlántica, es de una magnitud cuya medida última y definitivo impacto llegaría especialmente dimensionado por la deserción británica de la comunidad atlántica. Y nada para ello como el daño inferido al Reino Unido como Brexit a tontas y a locas.

La inestabilidad de su futuro horizonte en la Casa Blanca, es factor capaz de alentarle en sus tentaciones al “Cabeza de Turco” injertado en Londres.