Donald Trump regresa a sus tratos norcoreanos como analgésico ante el Impeachement

En las vísperas de su enésimo encuentro con el dictador norcoreano, Donald Trump ha dicho que el Impeachment supone un golpe de Estado, y en esta coyuntura misma, como contrapunto al aparente clima de distensión que estos encuentros reiterados suyos con el dictador norcoreano representan, fuentes de Pyongyang informan de que han vuelto los lanzamientos de misiles de corto alcance y que algunos de ellos han impactado en aguas nacionales japonesas, sin otros efectos que los de la sorpresa relativa, propia de la insistencia norcoreana en estas pautas de industria y tecnología militar, que en tiempos recientes llevaron al suministro de cohetería al régimen chií de la República Islámica de Irán.

La información sobre el último episodio misílístico norcoreano ha sido de doble origen, de la parte electora y de la parte receptora, pero es de observar que Tokio, al hacerse eco del impacto en sus aguas, no ha hecho ninguna observación crítica o de protesta. Como tampoco ha tenido ningún eco regional el nivel de celebración desplegado por el régimen de Pekín del 70 Aniversario de su establecimiento, con la Victoria de Mao sobre Chian Kai Shek, al igual que su contrapunto de los manifestantes hongkogneses en defensa de sus libertades, heredadas de la colonización la que les sometió e Imperio Británico.