Repunta la guerra del petróleo en el Golfo

El ataque de los árabes Utíes, gentes del Yemen, musulmanes de confesión chií y enrolados en la causa de la República de Islámica de Irán, por lo que son combatidos desde los Gobiernos, suníes del Golfo Pérsico comparecen como responsables del ataque, con drones, sobre las instalaciones de Aramco: el emporio petrolero de Arabia Saudí. El suceso, es el suceso de mayor gravedad ocurrido desde la retirada norteamericana del Acuerdo con Irán para que aceptara el orden Internacional contra la difusión del arma nuclear en el ámbito del Golfo Pérsico.

El ataque con drones al complejo petrolero de Aramco llegó precedido de una campaña de sostenida acción militar, mediante acción aérea contra los rebeldes chíies en el sureste del Yemen, dentro de la Península Arábiga y tierra de origen de Ben Laden, el dirigente terrorista responsable responsable del gran atentado del 11-S, con la destrucción de las Torres Gemelas y los ataques sobre Washington.

El bombardeo con drones, imputado al chiísmo de los utíe parece relacionado, globalmente con la relación objetiva de las tensiones entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, de una parte y, por otra, con el bloque solidario de Washington con Arabia Saudí y los Gobiernos árabes englobados en la alianza con el núcleo político representado por Arabia, frente al régimen de Theerán como motor poliico-religioso del Chiísmo, y el Estrecho de Ormuz como martillo geopolítico del actual conflicto del petróleo.