Venezuela: otras armas como recurso bolivariano

No era del todo imprevisible el giro que ha venido a dar la política de Nicolás Maduro desde Caracas, a la vista del hastío en que aparecen estancadas las dinámicas de un cambio que no llegan a cuajar por ninguna de las variables que se barajan de fronteras para adentro. Ha sido el regreso a la beligerancia por parte de quien fue el segundo dirigente de la guerrilla colombiana de las FARC lo que parece haber alentado la declaración venezolana del emplazamiento misilístico de cohetes de medio alcance, junto a la frontera con Colombia.

La respuesta de Duque, presidente de Colombia, no se ha hecho esperar. Dice que no tiene propósito alguno de entrar al trapo del desafío del dictador de Venezuela, ilustrando, la respuesta con el muy despectivo Insulto de que mejor hubiera hecho con la plata gastada en cohetería en gastarla en alimentos para apagar el hambre del pueblo venezolano.

Paralelamente al anuncio del despliegue de misiles en la frontera, desde Caracas, el otro de 3.000 combatientes en paralelo, y con los previos mensajes sobre el número de oficiales del Ejército ruso desplegados desde tiempo atrás en Venezuela, a lo ancho de los territorios de Zulía, Táchira y Amazonas …

Es obvia la condición propagandística de este conjunto de mensajes del régimen dictatorial cursante desde la Caracas de ahora, pues resulta obvio que ninguno de los componentes militares de la actual campaña del chavismo, resiste lo insignificante de su condición contrastado con la proximidad de la potencia militar y policial de Estados Unidos.

También es poco menos que obvio que todo el revuelo belicista de Nicolás Maduro se corresponde con el cuadro de la reactivación del guerrillerismo de las FARC, por el reenganche del segundo de sus jefes.

Y, junto a ello, la vuelta del circuito de la producción y distribución de la cocaína. Tráfico éste en cuya apología participó muy activamente Nicolás Maduro, siendo ministro del Gobierno de

Nicolás Maduro participó en la defensa del depuesto Zelaya como jefe del Estado hondureño cuando este país operaba como puente en el circuito de la cocaína elaborada por las FARC en las selvas colombianas