Andanada alarmista de Maduro con Colombia

Posiblemente por efecto de un inesperado nuevo despliegue de propaganda belicista en dialéctica regional de escala centroamericana, Nicolás Maduro tiene anunciado en las últimas 60 horas el despliegue misilístico por la línea divisoria con Colombia. En todo caso, el anuncio podría haberse producido sobre la base del hecho del regreso a las armas del segundo dirigente de las FARC colombianas, que en principio se había adherido al acuerdo de paz suscrito en Cuba al cabo de las dilatadas negociaciones mantenidas en La Habana con el Gobierno de Colombia.

La dilatada crónica de la guerrilla comunista colombiana de una parte, y de otro el peso económico y la compleja trama de la producción y comercio de la cocaína elaborada en la retaguardia guerrillera, son realidades que no cabe separar de la marcha atrás del segundo gerifalte en la estructura de la narcoguerrilla colombiana. Todo conforma una dinámica vectorial de reconocida complejidad en todos los sentidos, políticos y policiales, que incluyen el seguimiento del proceso por parte de la DEA norteamericana.

Una situación de tales características, con estas enrevesadas y lógicas complejidades, no pueden menos que alcanzar las sombras del sistema chavista, y que al propio tiempo éste intente crear cambios focales que desvíen la atención de la realidad efectiva, simulando supuestos riesgos militares desde el sur que justificarían un supuesto despliegues de misiles.