Aparente victoria popular en Hong Kong

La retirada definitiva de la Ley de Extradiciones, normativa de naturaleza penal que ha sido la causa de fondo, origen de las multitudinarias protestas reiteradas, en la que fue colonia británica durante siglo y medio en el territorio chino de Hong Kong, y un desenlace normativo de titubeante desarrollo, durante la vigente gestión de Carrie Lam, traduce y compone el desarrollo de la primera etapa del ciclo postcolonial en ese espacio crítico del Extremo Oriente. Un tramo del cambio aparentemente definitivo en el régimen comunista chino, que parece, en esta mutación de ahora, respecto del ámbito hongkonés, aproximarse a un formato de tolerancia, por parte del régimen de Pekín, en que subsisten las relaciones con la isla de Formosa.

Abunda en la identificación de los alcances históricos de los cambios que acompañan a lo que parece versión definitiva de la norma sobre la cuestión extraditoria, que se haya constituido una Comisión de corte Independiente encargada de investigar las denuncias de brutalidad en el curso de las jornadas de represión policial en el marco de las muy multitudinarias manifestaciones de protesta que forzaron el cambio de ahora por parte de un régimen, el del Pekín actual, tan sustancialmente distinto al de las represiones de Tiannament.

Habrá que preguntarse que relación puede tener todo esto del cambio para Hong Kong con con el formato de globalidad en que se sustancia el crecimiento económico de la actual China y el plano de interlocución en que se desenvuelven sus relaciones con Estados Unidos.