Johnson sufre una pérdida letal de la mayoría para su Brexit

A Boris Johnson, primer ministro británico, y a su sintónico puntual el presidente Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se les ha escapado la mayoría del Parlamento británico para que prevaleciera su rango de ruptura con la Unión Europea.

La deserción de un tory rebelde, oficiada con llamativo aparato escénico – por su parte, Philip Lee, al abandonar la bancada de su partido para llegar a la del Partido Liberal Demócrata, ha determinado que en principio fuera otro Brexit que el de factura menos atemperada y sometida a todo tipo de consideración.

Instalado en los escaños alternativos, los de su partido de adopción, Lee ha cargado contra lo que ha tildando de “agresivos” los modos de Boris Johnson y de poner en riesgo la Integridad del Reino Unido, además de socavar la economía, la democracia y el papel de Gran Bretaña en el mundo. El manifiesto oral de su ruptura con la jefatura de Boris Johnson en la gestión del Partido Conservador, ha llevado a Philip Lee a acusarle de “manipulación política, de intimidación y mentiras”.

Vista la literalidad en que se ha expresado este disidente, parece razonable entender que el disenso aflorado en este tipo de argumentos revela que la cuestión del Brexit tiene un trasfondo que no se había aflorado todavía. Y en otro tipo de consideraciones, lo que parece revelarse también es una crisis en el Partido Conservador británico más profunda de lo que parecía.