Por las principales calles de Londres se refrenda Europa

Con el andamiaje urbano del Londres más institucional, miles y miles de manifestantes contra el paréntesis parlamentario logrado de la Reina por Boris Johnson, una opinión de insuperable formato urbano y resonancia institucional, acaba de cruzarse en la demora interpolada por el Premier en ejercicio de su pacto con el antieuropeísmo de quien ahora cursa en la titularidad de la Casa Blanca y las relaciones confusas con el actual titular del Kremlin.

Menos por el trauma histórico que supone el Brexit en si mismo, que por las condiciones de brutalidad histórica añadida con las que Johnson quiere sumarle, lo que rezuma al respecto el consenso o entre el presidente estadounidense y el actual Premier, de genética vinculada a la victoria europea y derrota turca dentro del trance crítico sustanciado en la batalla de Lepanto.

Podrá valer una u otra explicación en la extraña sintonía cursante entre el encono antieuropeo de Donald Trump y la maximización de su tic contra la apuesta británica por lo que en principio sólo significó una hipótesis de de mercado.