El regreso de las FARC se suma al estancamiento venezolano

De la mano de Iván Márquez, segundo en la jefatura de las FARC, el frente de la guerrilla comunista de Colombia, que negoció con el Estado la retirada y fin de la lucha revolucionaria, a lo largo de un dilatado proceso en el que reiteró su disidencia en la aceptación de los puntos de vista del Gobierno, ha hecho saber su regreso a la beligerancia por el” incumplimiento” oficial de lo convenido en las negociaciones habidas en La Habana; un largo proceso en cuyo decurso Márquez reiteró su disconformidad con la marcha del debate negociador.

Pero la relevancia del retorno de Márquez estriba tanto en el hecho en sí del guerrillerismo comunista en Colombia, de una parte, como en la circunstancia de que el espacio colombiano concernido en el episodio de reactivación de la actividad narco-guerrillera es limítrofe con Venezuela.

Más allá de la obvia relevancia que tiene por si mismo el rebrote de las FARC en Colombia, cabe anotar el hecho de la sinérgica condición que implica el contacto territorial entre uno y otro espacio geopolítico, tanto por lo que respecta a la sintonía ideológica entre la guerrilla de las FARC, y ciertos sectores del madurismo venezolano como por el hecho de los intereses mismos de los rusos en la Venezuela de ahora.