La asimetría de Trump en el “G7”

EL aterrizaje del ministro iraní de Asuntos Exteriores en el cursante “G7” de Biarritz, invitado por el presidente de Francia, a despecho de su condición de perseguido por la Administración americana, da medida muy precisa de lo profundamente irregular del personaje que el próximo año optará a su reelección a conducir los destinos de la aun primera potencia mundial.

Digo “asimetría” por no emplear expresión más dura y desconsiderada con quien representa la potencia mundial que todavía reúne patrimonio de valores de civilización y respeto a la libertad del hombre, de tanto valor objetivo que supera muchas veces las flaquezas de quien la representa.

Resulta ahora que quien es el único responsable del problema causado por el abandono del Acuerdo internacional que consiguió reconducir la República Islámica de Irán a la legalidad internacional, en materia tan grave como la del armamento nuclear, haya incurrido, sucesiva y reiteradamente, en sostener, al respecto, una cosa y su contraria en su posición respecto al régimen de Teherán.

Por fortuna, la iniciativa del presidente francés ha permitido volver a encajar las cosas en su sitio.propiciando la presencia del ministro iraní de Asuntos Exteriores en este foro francés del “G7”, propiciando al paso que el asimétrico Donal Trump invirtiera el paso y pasara de promover una alianza internacional frente a Irán a saludar el cambio en Teherán.