Boris Johnson: una victoria para nada

¿Es victoria la apertura de un camino que acaba en derrota para quien lo abre? Habrá que preguntárselo al ahora Premier Boris Johnson, impulsor del Brexit, que antes quiso abortar la entrada de Gran Bretaña en la Unión Europea. En estas horas francesas del G7, es la reformulada ambición suya de romper la estancia británica en la Unión Europea empeño que tampoco parece merecedor fortuna que el precedente. Por mucho que sea ambición compartida por ese nuevo adalid del supremacismo blanco en el mundo euro-occidental, ese Trump que zahiere a la OTAN desde un narcisismo manifiestamente rijoso y analfabeto.

El turno de Johnson con Macron, el presidente de Francia, en el contexto de la Cumbre francesa del G7 no va a deparar mayores satisfacciones que las habidas en su turno alemán con Angela Merkel, en lo tocante al anclaje irlandés en la Unión Europea, pues lo contrario, en lo tocante a lo irreversible del tiempo histórico de la integración europea, no le será dada la satisfacción de hacerle un regalo a Trump, tan aleccionador en estos momentos del desaire sufrido por las calabazas cosechadas en Dinamarca a propôsito de Groenlandia.