Trump deja también el acuerdo nuclear

El cesarismo global del cursante huésped de la Casa Blanca, se mantiene en su rumbo de disidencias en apuestas y actitudes, diversamente colectivas en su número, y significadas siempre por la bondad y general conveniencia de sus fines o propósitos. Así el Acuerdo general sobre el Cambio Climático, o el suscrito por los miembros fijos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y Alemania con la República Islámica de Irán, para que ésta se atuviese a la ley internacional contra la proliferación de las Armas Nucleares y, en consecuencia, pusiera fin a la  fabricación de materiales radiactivos empleados para la fabricación de este tipo de ingenios bélicos.

Sólo restaba que Donald Trump cerrara su trayectoria con el tercero de estos  temas cardinales: por su relevancia, para el bien de la Humanidad y la habitabilidad del planeta Tierra. Aunque sea cierto también que el fin del Pacto Nuclear, suscrito por los presidentes Reagan y su homologo ruso Gorbachov haya sido un error de bulto para algunos.

Esta claro, no poco sino mucho, que esta tercera tercera decisión abandonista por parte de Trump ha sido otro desacierto. Desde el lado occidental prevalece la idea de que son los rusos los genuinamente gananciosos de la nueva metedura de remo de Donald Trump.