Confusa reanudación iraní del diálogo nuclear

El peso estructural, por determinante del orden establecido en el Acuerdo de 2015, de la retirada norteamericana para el el concierto de las relaciones de Irán con sus compradores de petróleo; acuerdo al que Irán contribuía renunciando al enriquecimiento de agua pesada, es la clave de la inestabilidad sobrevenida estas fechas en el área del Estrecho de Ormuz, y ello, a su vez determina desajustes en la dinámica interna de la relación entre los suscribientes del Acuerdo de 2015. Estos desajustes desencadenan una inestabilidad que ahora afecta a la entera cuenca del Mar Pérsico. Y desde otra perspectiva más amplia, se cruza con los diseños de la Casa Blanca con sus aliados del Mercado Común.

Una posible mediación de Francia, de una parte; además otra intervención omaní por otra operan, como hipótesis analíticas de un marco de confusión en el que prevalece la idea de que existen resquicios para la esperanza de que en el Golfo del Petróleo las cosas viren hacia el diálogo en vez de poner proa a la colisión. En todo caso lo que sí está muy claro y evidente es la nula aportación de Donald Trump a la salida para este problema.